Ronda y The Familion se unen por el emprendimiento inclusivo

Ronda y The Familion se unen por el emprendimiento inclusivo

“Espacio Ayün” es el nombre del nuevo proyecto de inclusión sociolaboral de personas con discapacidad que están llevando a cabo Ronda y su partner “The Familion” y que llegará a diferentes puntos de la capital. “The Familion” es un emprendimiento gastronómico con sello inclusivo de Nicole Vergara, el cual nació hace dos años cuando empezó a hacer voluntariado en el colegio Quimay, lugar en el que se relacionó con niños con síndrome de down y otras discapacidades.

En esa época, recuerda, tener un foodtruck era su sueño porque un amigo trajo los primeros a Chile y armó una nueva fuente de trabajo. “Yo me quería independizar para pasar más tiempo de calidad con mi familia, así que me entusiasmé”.

Foto de representantes de Ronda y The Familion con alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín.

Nicole tocó muchas puertas y en especial en la comuna de Las Condes donde reside, zona que admite no cuenta con facilidades ni espacios para este tipo de emprendimientos. “Por eso quise hacer algo más grande, más impactante para que el alcalde creyera en este proyecto” y así lo hizo. Se juntó con Fundación Ronda y crearon “Espacio Ayün” para poner en marcha un programa único de empoderamiento de personas con discapacidad y de sus cuidadores en el ámbito de la gastronomía.

Quienes inspiraron y son embajadoras oficiales de este programa son Rosa (56) y su hija Erika (37), quien tiene síndrome de down, ambas grandes amigas de Fundación Ronda. “En Chile falta mucho en inclusión en el mundo del emprendimiento, porque en general se tiene el foco en otros temas, en el negocio, y no hay leyes tampoco que ayuden a los emprendedores a crear algo más potente”, cuenta Nicole.

 

“No hay mucha oportunidad para que las PeSD trabajen y además los papás podemos ser muy aprehensivos”

Actualmente las tres atienden el foodtruck de comida rápida en uno de los spots más llamativos del Parque Araucano de Las Condes. Están situadas justo frente a la nueva pista de hielo al aire libre inaugurada hace unos días por el alcalde Joaquín Lavín. Esa semana “The Familion” contó con una visita del alcalde, quien conversó con Erika y con Nicole, donde hablaron sobre las posibilidades de hacer junto a Ronda un proyecto inclusivo de impacto en la comuna y de apoyo al emprendimiento gastronómico.

Rosa y Erika llevan una semana trabajando juntas en “The Familion”. En el último tiempo habían trabajado en un negocio de comestibles en oficinas, pero el grueso del tiempo lo habían dedicado a los masajes que realiza Erika, técnicas que aprendió en cursos de masoterapia y de reflexología para personas con discapacidad en el Instituto EPC.

“Hace dos meses que no teníamos trabajo y ahora nos dieron la posibilidad de trabajar juntas. No hay mucha oportunidad para que las PeSD trabajen y además los papás podemos ser muy aprehensivos. No los dejamos solos, tenemos desconfianza de la gente, no de los chicos, ellos son muy capaces de muchas cosas. Siento que mi hija es capaz de muchas cosas pero siempre apoyada conmigo hemos hecho muchas cosas… esto es muy bueno porque a ella le gusta, le gusta tener comunicación con la gente”, cuenta Rosa.

“Estamos muy contentos en Ronda de ver nacer este proyecto colaborativo, que estamos seguros será un tremendo hito para muchas familias que hoy requieren resignificar tanto su rol como cuidador y como persona con discapacidad incluida socio laboralmente. Esto irá acompañado de una serie de acciones por parte de nuestra organización donde logremos un real empoderamiento en esta dupla y sirva de transición a la vida independiente de ambas, cuidador y persona con discapacidad. Es muy necesario entender que las familias hoy pueden ser la primera gran barrera a la inclusión y que hay que apoyarlas de la misma forma que a las PeSD ya que son años que han postergado sus vidas al cuidado de sus hijos o familiares y hoy tienen que redefinir sus objetivos y su vida”, comenta María José Escudero, directora ejecutiva de Fundación Ronda.

“Ayün” significa en castellano “amar”, aunque su etimología es “ver la luz del otro”. Es decir amar implica una capacidad de descubrir y apreciar a tu prójimo, exactamente el propósito que busca este proyecto.